Todo conocemos los cinco sentidos que son: el tacto , el olfato, el oido, la vista y el gusto. Si analizamos mas profundamente hasta el respirar nos parece algo normal , tambien las necesidades basicas como comer , trabajar, estudiar. Estos habitos los tomamos como algo natural, sin embargo, tambien nos gusta viajar , disfrutar , vacacionar, y a medida que vamos adquiriendo mayor poder adquisitivo nos vamos engolosinando con elementos no tan necesarios que empiezan a formar parte de nuestro modo de vida, y asi es que vamos a encontrar personas que no pueden vivir sin comer el pan de Francia o tomar el te de Inglaterra , y otras excentridades que pasan a ser parte vital de la persona.


Pero el individuo , al tener problemas laborales , va dejando las trivialidades de costado y cuando sobreviene un problema de salud, todo lo demas pasa a ser secundario.
Porque no nos damos cuenta de nuestra situación antes que vengan las enfermedades y sufrimientos ¿.
En primer lugar para ubicarnos en el esquema de la vida , es imprescindible saber que el solo hecho de empezar a respirar es un milagro en si mismo, cuanto mas el poder ver y sentir , pero la pregunta es ¿para que? . Si encontramos el camino de la verdad , vamos a comprenderlo. El objetivo de la existencia del ser humano tiene que ser analizado para no caer en el vacio que daña nuestra integridad. Para ello , buscar en la fuente espiritual se torna trascendente para conocer el modo de existir. No es como piensa la mayoria de la gente : un refugio religioso o buscar en quien creer, es simplemente clarificar nuestra vision desde la que fuimos creados , hacia alli debemos orientar la busqueda.
Veamos de que manera engolosinarse puede ser positivo, Si volcamos el ejemplo anterior al plano espiritual, asi como aquel que no puede vivir sin el te de Inglaterra , deberiamos no poder vivir sin encender las velas de shabat u otras mitzvot (buenas acciones) . Es ahí donde esta actitud de dependencia se torna positiva. Cuando lo hacemos estamos adhiriendonos a algo que es bueno para nosotros, pues esta dicho en la Tora : “Escogeras la vida” .
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Ruben le pregunta a Simon:


- Te gusta el mar?


- Si.. cuando fui , estuve en un barco.


- Pero , te mojaste?


- No , ni un solo cabello .


- Pero , entonces no estuviste.


- Si, estuve sobre el mar , no dentro de el.




Iosef le pregunta a Jaim:


- Te gusta el mar?


- Si.. cuando fui me moje solo hasta la cintura para refrescarme.


Alejandro le hace la misma pregunta a Estebany el contesta:


- Si , entre en el mar , vi peces , senti lo que es estar en el agua e ir de un lado al otro. Descubri que no solo me refresque , sino que se activo toda mi circulacion.


Esto, aunque parezca increible , es lo que sucede con nosotros. El mar esta , pero como lo vemos y que actitud tomamos frente a el , ahi radica la diferencia. Y como, yo entiendo que estuve y que hice , ese es el conjunto en cuestion. Estar en un barco es como conocer el judaismo a nivel informativo sin mejorarme, sin accion, no practicandolo. . Meterse hasta la cintura es hacer algunas mitzvot ( buenas acciones) si, otras no. Pero meterse y nadar , es entregarnos a la voluntad del creador , desarrollarnos y crecer progresivamente , y ello nos permite avanzar en la vida de un lado a otro del mundo. El miedo de tirarse que se produce al principio , por los prejuicios que tenemos , es inevitable. Pero una vez que hemos ingresado en las aguas cristalinas, no solo desaparecen los temores , sino que al contrario, revitaliza toda nuestra vida , elevandonos a mundos superiores, imposibles de describir con palabras, ya que la unica forma es vivenciandolo. El mar nos espera. Ya esta todo preparado . Animemonos.
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