A menudo nos quejamos por diferentes motivos o nos sentimos angustiados y cuando nos preguntan que nos pasa no sabemos que contestar pero si, lo expresamos a través de un reclamo. Los conflictos no resueltos sean cuales fueren nos traen aparejados diferentes inconvenientes, reacciones agresivas, comportamientos negativos obstáculos en el pensamiento con falta de claridad mental y todas estas manifestaciones son por no haber resuelto o superado algunas situaciones vividas.
La frustración y el dolor espiritual son la clave de estas acciones, la gente no se queja por deporte sino más bien por no enfrentar los problemas o mejor dicho las situaciones a resolver en su momento. La queja es una manifestación de impotencia, es un malestar espiritual generada por la falta de fe, el creer que todo es causa y efecto . Sin embargo cambiar por una actitud positiva de fe genera todo lo contrario y eso se logra fortaleciéndonos en las raíces del judaísmo que no es antiguo ni moderno sino eterno.
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Caso 1: A una persona le falleció un ser querido (lejos de aquí).
Un hijo directo, Ariel, estaba casado con una mujer gentil. Se encuentra con Roberto y este le pregunta:
R: ¿Qué te pasó?
A: Me falleció un ser querido y no sentí apoyo de la comunidad pero tengo mi familia que me cuida, y estoy protegido.
R: ¿Sabés que pasa? Si vos no te insertaste dentro de la comunidad ¿Cómo pretendes que te apoyen?
Después de un tiempo lo encuentra nuevamente y Roberto le dice:
R: Te veo muy demacrado
A: Estoy solo, nadie me viene a ver. Me siento abandonado.
Caso 2: A Raúl le tocaba el servicio militar obligatorio, vino David y le dijo:
D: Mirá, si entras a estudiar a una Yeshiva, te exceptúan del servicio militar
R: Prefiero ir a la guerra antes que a una Yeshiva.
Al cabo de unos años le preguntó:
D: ¿Y? ¿Cómo estás?
R Tenías razón, la Yeshiva era lo mejor para fortalecerme en las raíces judías.
Todos y cada uno de estos casos donde en un principio se cuenta una seguridad y una convicción difícil de negar, producto del orgullo y de pensar en “yo se lo que hago” o “no quiero que me ayudes”; no solo que a través del tiempo la providencia divina se muestra palpable, sino que la realidad supera  toda imaginación.
Cuando la persona se siente segura, no por una fe de origen divino, sino por un falso orgullo que lo hace creer que el todo lo puede,  aunque argumente que tiene fe en D´s, pero al no llevarlo a la práctica, si bien dice tener un sentimiento de pertenencia al judaísmo, sus acciones demuestran lo contrario   difícilmente podamos encontrar otro resultado.
Todos estos individuos que al final reconocen su error muchas veces es tarde y, ya que uno abandona el judaísmo al final el judaísmo lo termina abandonando a el para que sufrir inútilmente, si D´s se acordó de nosotros antes que vengamos a este mundo. Si el nos da una guía para vivir, él nos conoce antes que nosotros nos conozcamos a nosotros mismos, el tiene la llave de cómo vivir nuestra existencia acá en la Tierra, y lo único que tenemos que hacer es utilizarla. Pero esta en nosotros elegir la llave indicada, de lo contrario como podemos pretender llegar al objetivo para el que fuimos creados ? abrir  puertas no es una tarea fácil, pero si utilizamos la llave de la Torá y las mitsvot encontraremos con felicidad el camino a seguir y vamos a estar contentos de haber hecho lo correcto.
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