En muchas oportunidades cuando hay un hermano menor los padres sin querer y sin intención lo consentimos demasiado y a los hermanos mayores los obligamos a que accedan a sus pedidos argumentando nosotros como padres que es el menor y que hay que otorgarle lo que pide. Mucho mas se agrava la situación cuando hay disputa entre hermanos, nos inclinamos por el menor aduciendo que es chiquito y no entiende.
Esto que parece un detalle insignificante en realidad no lo es, el niño menor debe aprender a tomar lo que se le da y no lo del otro hermano ya que si caemos en el error de consentirlo permanentemente y todo lo que pide se lo concedemos el va a pensar que todo le pertenece y el día que no consiga algo armara un flor de escándalo y llorara hasta conseguirlo.
De esta forma se va a educar y al crecer lo suficiente no va a aceptar que no se le otorgue lo que el demande trayendo posteriormente conflictos con amigos, conyugues etc.
Ya que el dolor va a ser mas grande y el sufrimiento mayor que le va a provocar una frustración, y eso por lo haberlo corregido a tiempo. La obligación como padres es el encausar al hijo y aunque sea el más chico es imperativo que aprenda a conocer sus derechos, sus límites. Respetar a sus hermanos y esperar su turno. Por ejemplo cuando se reparte algo se le explica que es de mayor a menor y ahí aprenderá a esperar su turno.
Y si nos fijamos en la perashá Miketz del Sezer Bereshit algo parecido ocurrió con Yosef, el padre le regalo una camisa y el era de los hermanos menores justamente esa fue la causa de la discusión y luego como se explica mas adelante se lo vendió como esclavo etc.
En cada uno de nosotros esta el evaluar cada acto antes de realizarlo y nos tendríamos que preguntar en cada ocasión , esto que estoy haciendo va a perjudicar o beneficiar al otro? Y de esta forma estaremos mas cerca de actuar correctamente.
Categories: