En la época en que vivimos hay demasiada confusión. Vemos diferentes tipos de luces y creemos que es todo lo mismo. Hay una diferencia sustancial entre encender fuego y prender velas. La diferencia radica en lo que hacemos al respecto. Los acontecimientos actuales y la sociedad nos incitan a lanzar cohetes y fuegos artificiales que llegan alto y desprenden luces de colores. Pensamos y entendemos que están festejando algo y el motivo de su alegría hace que lo manifiesten de esa manera, es mas, nos sentimos sorprendidos por los ruidos y estruendos que producen esos elementos. Sentir que las ideologías gentiles llegan alto, es el primer punto erróneo que debemos rectificar. Las luces artificiales no poseen contenido alguno, solo que hacen ruido, porque es lo único que pueden ofrecer. El verdadero contenido se obtiene prendiendo la vela cuya luz es autentica. Es cierto que aparentemente no llega alto, pero es diáfana, tiene claridad, no tiene ruidos, posee valor propio y es la verdadera luz que nos identifica con nuestras verdaderas raíces. Querido iehudi, ahora que estamos en Januca, por lo cual prender velas muestra el milagro de haber triunfado en esa época contra la asimilación, tenemos que tener en cuenta que: hoy somos nosotros los responsables de prender las velas que aun permanecen apagadas o alejadas por fuegos extraños al judaísmo. A nosotros que muchas veces creemos que el judaísmo es Light, como lo puede ser una gaseosa ; a nosotros que por no esforzarnos nos da igual prender o encender luces : a nosotros que tenemos los corazones apagados por el trajín de la vida, la rutina del trabajo, el descanso y el vacío existencial, lo cual nos genera muchas veces ansiedades sin reconocer el motivo o la raíz del mismo. La pregunta es: ¿Qué esperamos? ¿Qué nos arruine la sociedad? Debemos saber que es hora de reaccionar. Nosotros podemos prender las velas de nuestras mentes y nuestros corazones.
Pensemos que estudiando al menos media hora por día de Torá o haciendo una beraja, reconociéndole al creador y agradeciéndole, traeremos luz al mundo y podremos iluminarnos e iluminar a otros con nuestra luz. Esa es la manera de manifestar alegría, sin ruidos ni cohetes, solo con la verdadera luz de la Tora cuyo contenido es eterno. Démosle a la vida , vida. Nosotros poseemos una función importante como seres humanos, como judíos abramos el panorama hacia nuestras fuentes que posee una riqueza de sabiduría infinita, por lo tanto démonos esa posibilidad de ver lo que antes nos parecía oscuro. Abramos la puerta, no tengamos vergüenza ni prejuicios, si lo hacemos, lograremos entender la importancia de estar vivos y el porque de nuestra existencia.
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